Personas con diversas patologías oncológicas se concentraron a las afueras del Hospital Oncológico Dr. Miguel Pérez Carreño en el estado Carabobo para exigir la reactivación de equipos, que aseguran son necesarios para darle continuidad a sus tratamientos.
Yarmelis Beiza, quien espera continuar su protocolo para tratar la enfermedad, indicó que el tomógrafo tiene cerca de dos meses dañado, lo que impide el marcaje para la identificación precisa de la zona a tratar con la radioterapia. También denunció fallas en el equipo para la aplicación de braquiterapia.
“Sin el tomógrafo no hacen el marcaje y sin el marcaje no hacen la autorización para hacernos el tratamiento, que son las radioterapias. Tenemos meses luchando, no nos dan respuesta, fuimos a la alcaldía, a la Gobernación y nada. No tenemos mucho tiempo, si no, vamos a perder el tratamiento. Nuestra salud y vida depende de la braquiterapia”, dijo Yarmelis.
Norma Useche, quien también padece de cáncer, manifestó preocupación, pues señala que una vez terminadas las radioterapias deben iniciar la braquiterapia para “hacer un barrido de la enfermedad”.
“No entendemos por qué en 10 años no ha estado funcionando cuando es vital para nuestra salud. Nos han prometido que el aparato o el simulador estaría aquí en el oncológico, fuimos a la alcaldía de Valencia, fuimos a la Gobernación y nos dijeron que después de las elecciones se va a inaugurar. Después que terminamos la radioterapia tenemos 12 semanas para terminar el tratamiento, si no lo hacemos en esas 12 semanas, es maldad hacerlo”, agregó.
Useche asegura que ha visitado varios centros para realizarse el tratamiento y destacó que los costos son elevados.
“Solamente lo hacen en Caracas. Vale de $3000 en adelante y eso va a depender de cuantas braquiterapias necesite el paciente”, acotó,

Los manifestantes indicaron que son más de 100 los pacientes que esperan por los servicios del tomógrafo y la braquiterapia. Algunos vienen de otros estados y aseguran que la espera, además de generarles preocupación, implica gastos en movilización, hospedaje y alimentación.
“Vengo de Yaracuy, ya tengo tres semanas con esta, esperando por marcación porque el tomógrafo está dañado, dicen que tiene casi dos meses dañado y no han podido lograrlo y necesito las radio. Pago anexo, tengo que pagar por lo menos $10 diarios. Es fuerte, a veces tengo que salir a pedir en la calle para poder costear los gastos”, expresó Julio Zambrano, diagnosticado con un linfoma.
Las personas con patologías oncológicas también denunciaron fallas de medicamentos de alto costo en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, por lo que solicitaron a las autoridades en materia de salud, dotación constante y atención para los centros oncológicos.